donde habita el Suspirante...

"Entrar en mitad de las fiestas y poner sobre la cabeza de la relampagueante dueña de casa un hermoso sapo verde, regalo de la noche, y asistir sin horror a la venganza de los lacayos". JULIO CORTÁZAR (Fragmento de Rayuela).



He sabido de vos

como he sabido de la espuma de éste mate

siempre distinto y nunca lejano

malabares siempre hechos

y nunca tan bien admirados

Pero es que hoy golpeas en mi frente

como viento de tormenta

qué digo

en todo mi cuerpo

física pura de tu hálito.


DP




Ella sostiene en sus manos

un calendario azafranado

el que llora mis memorias

en un éxodo de cielos

en una nube de gorriones


cuando mis sentires

no dan con la llave

y mis párpados con mis ojos


él muele su llanto

Élla lo sostiene ya escapándose

entre sus dedos


agua de sus manos

calcan mi memoria

ahora solitaria

en un suelo de alquitrán


pero de Élla una película

salva mi sueño descalzo

y el veneno vuelve a sus huesos

y muerde muerte


pequeño cuelgo de junio

iniciándose aquel tiempo

en su hálito siempre crepuscular


he estado sin estar y estoy

como en una carraspeante pared

a su lado

junto a su ventana de cortinas de crochet.


DP



Y me decían que ahí

El mal fabricaba su compota

En esos ojos pasadizos secretos

Donde me he encontrado

Con más de una

De mis memorias

En esos ojos rojos

Topacio

En el carmesí tambor

Voz mediterránea

Que usurpa también

Tu mirada.


DP


Millares de flechas

En un vuelo crudo

Con furia de flor


Es mi techo mi memoria

Y mi mente entera

Y vuelan


En mi mano

Sus brazos arrullantes

Y con ellas

Lo que escribo


Poema letal de la tarde

Certero rey en su trono.


DP


































Fotografía: Leo Benitez






De mi bolsillo saco

Un haiku

De mis orejas su cortejo

Empiezo a comer

La paloma me mira

Desde el cable

En su pico

Tiene un haiku.


DP


Llora la más pequeña de las cosas

Siente la más grande de las nubes

Y entiendo que derrapo sobre tu cuerpo

Encendido

De sol y de sombra

 

Muerte a esta oración convicta

Que muele café a lo largo de tu piel

Y la convierte

En el papel en el que escribo

Un gran aroma nos invade.


DP






Estoy montado en un vientito
que me lleva rápido
estoy decidiendo
si he de caer con las hojas
o seré mordido por su boca



PD


quiero manejar un camión regador, y también, si me alcanza la plata, ser el agua que se besa con la tierra, y ser la tierra, que en algún momento levante vuelo nuevamente.



DP